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Rehabilitación

Rehabilitación

El proceso rehabilitador no tiene una duración establecida, depende de varios factores, especialmente de la causa de la amputación y de la existencia de otras patologías asociadas. Además, los cambios del muñón o de peso, así como el entorno familiar, social y laboral pueden influir en el tiempo y la evolución de la rehabilitación.

En términos generales, podríamos hablar de un período de seis meses en que la persona amputada recibirá atención sanitaria de varios actores.

Podemos dividir el proceso cinco fases:

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Fase preoperatoria

Esta fase no siempre será posible, pero cuando existe, es el momento de prepararse física y mentalmente. Es importante hacer todas las preguntas que nos vengan a la cabeza, no quedarnos con ninguna duda. El equipo médico y otras personas que lo hayan vivido son de gran ayuda. En Amputats Sant Jordi te ponemos en contacto con personas con el mismo nivel de amputación para que te ayuden.

En esta fase, la fisioterapia tiene un papel destacado, ya que hay pautas de ejercicios que facilitan el postoperatorio. El apoyo psicológico es fundamental para afrontar el momento traumático de la amputación y asimilar la nueva vida con unas capacidades diferentes.

 

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Fase postoperatoria inmediata

En los primeros días después de la amputación es muy importante cuidar de las posturas, ya que afectan a la musculatura de la zona y la posterior protetización. El muñón estará vendado y será el equipo sanitario el encargado de hacer las curas.

Existen ejercicios preventivos de tromboembolia y de tonificación de las estructuras no afectadas muy recomendados para esta fase. En este momento puede aparecer la sensación del miembro fantasma, así como el dolor fantasma, que es aquel propio de la cicatrización del muñón.

 

 

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Fase postoperatoria secundaria

El proceso sigue su evolución y llega el momento de ver el muñón, un momento sensible pero necesario, ya que se debe aprender a hacer el vendaje. El servicio de fisioterapia inicia la evaluación funcional y comienza el tratamiento específico, que incide en el vendaje, la tonificación y la desensibilización del muñón.

Una vez se han retirado los puntos de la sutura y el estado de la piel es correcto, se solicita la protetización provisional. En este momento el servicio de ortopedia entra en contacto con el paciente y comienza su labor de evaluación y recomendaciones.

 

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Fase ambulatoria

Tras el alta hospitalaria, el seguimiento de la persona amputada es en el ámbito ambulatorio. La atención del servicio de fisioterapia es diaria, bajo las indicaciones del equipo médico rehabilitador. El objetivo es preparar a la persona para la protetización. El ortopeda se encarga de aconsejar sobre el tipo de prótesis más adecuada y de preparar las prescripciones ortoprotéticas, conocidas con el nombre de PAO.

 

Mientras la prótesis definitiva se elabora, se crea una provisional en la que se pueden hacer todas las modificaciones necesarias. El trabajo en esta fase consiste en adaptarse progresivamente a la prótesis.

 

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Fase de protetización definitiva

En esta fase se debe hacer un trabajo de instrucción del sistema protésico aplicado y de reentrenamiento de su uso. El objetivo es brindar la máxima movilidad e independencia para que la persona amputada sea lo más autónoma posible. Una vez alcanzada la meta, la persona amputada recibirá el alta.

 

Amputats Sant Jordi ofrece acompañamiento y asesoramiento en todo el proceso. Ponte en contacto con nosotros y te ayudaremos.

 
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